¿Dulce o salado? Cualquier persona
respondería inmediatamente a esta pregunta, pero los atletas que acaban
de realizar una actividad física no lo ven tan sencillo. La causa de
su duda se encuentra en que, después de hacer deporte, la percepción
del sabor dulce varía y es, durante un tiempo, mayor de lo habitual.
Esto es lo que señala un nuevo estudio, que explica que las bebidas
y productos azucarados parecen, tras el ejercicio, más dulces que en
condiciones normales.
Después de realizar una actividad física
es necesario que el deportista ingiera carbohidratos para recuperar
las reservas perdidas y evitar la deshidratación. En este proceso el
sentido del gusto parece jugar un papel importante. Un trabajo,
realizado por un equipo de investigadores japoneses de la Universidad
de Osaka, señala que cuando el atleta se dispone a reponer fuerzas,
elige aquellos productos que le saben bien.
El estudio indica que, tras el deporte,
las personas prefieren los alimentos salados porque la percepción de
los sabores dulces se acentúa y la sensación dulzona de algunas
bebidas resulta demasiado fuerte.
Para llevar a cabo la investigación,
los autores metieron a diez ratas en jaulas en las que había dos botellas:
una con agua destilada o una solución con un 0,4% de azúcar,
mientras que la otra botella contenía una concentración con un 4%
de azúcar. Las ratas corrían en una rueda durante dos horas.
La ingesta del líquido de las botellas
se midió el día en que los animales realizaban el ejercicio así como
el día anterior y posterior al mismo. Los resultados reflejaron que
el consumo de la primera botella no varió en los tres días.
Sin embargo, las ratas bebieron menos
cantidad de la solución con el 4% de azúcar después de hacer el
ejercicio porque se volvieron más sensibles al sabor dulce.
Tras estos datos, difundidos en la reunión
anual 'Experimental Biology 2004' de la American Physiological Society,
celebrada en Washington (EEUU), los autores consideran que los fabricantes
de alimentos específicos para el deporte deberían tener en cuenta la
variación del sabor que experimentan los atletas a la hora de desarrollar
sus productos.