Combata
la vejez con ejercicio
A
medida que pasan los años, nuestro cuerpo va perdiendo masa muscular
y nos vamos debilitando y volviendo más sedentarios. La pérdida de músculos
también hace que necesitemos consumir menos calorías pero muchos comemos
más de lo que necesitamos y ello conlleva a la acumulación de grasa
en el cuerpo. Esta mayor cantidad de grasa, especialmente la que se
acumula en el abdomen, es responsable en gran parte de la mayor propensión
a manifestar diabetes (azúcar elevada en la sangre) en adultos. El debilitamiento
de los músculos también va acompañado por el de los huesos y nos hacemos
más propensos a la osteoporosis y las fracturas.
Cómo
contrarrestar estos efectos del envejecimiento del cuerpo?
Una manera muy efectiva es con ejercicio y nunca es tarde para empezar.
Estudios clínicos han mostrado que las personas mayores, incluyendo
las de la tercera edad, pueden adaptar sus cuerpos a mayores niveles
de actividad y ejercicio aeróbico y de resistencia, aumentando así el
número de actividades que pueden hacer y disfrutar, y disminuyendo el
riesgo de desarrollar diabetes, osteoporosis y otras enfermedades, incluyendo
el cáncer. El entrenamiento de resistencia aumenta la masa y fortaleza
muscular, aumenta la tasa metabólica lo cual ayuda a quemar
grasas y consumir calorías, y hace más efectiva la acción de la insulina,
la hormona que controla los niveles de azúcar en la sangre. El ejercicio
de resistencia también fortalece los huesos y por tanto disminuye el
riesgo de tener fracturas.
Un
programa de entrenamiento de resistencia de alta intensidad es beneficioso
a cualquier edad.
Es aconsejable que estos ejercicios se hagan con supervisión, por lo
menos al comienzo. La cantidad de peso (resistencia) se escoge de tal
manera que resulte en fatiga muscular después de levantarlo y bajarlo
de 8 a 12 veces. Los ejercicios deben involucrar a los grupos musculares
de más uso en actividades cotidianas, como los de los hombros, brazos,
columna vertebral, caderas y piernas. El peso debe ser levantado en
2 a 3 segundos y bajado en 4 a 6 segundos. Es aconsejable que tome aire
antes de levantar el peso, exhale mientras lo levante, e inhale cuando
lo baje nuevamente. La cantidad de peso debe ser aumentada gradualmente
cada 2 ó 3 semanas a medida que se va adquiriendo más fuerza. El
Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda que
los individuos mayores de 50 años que vayan a empezar un programa de
entrenamiento físico vigoroso se sometan a una prueba de esfuerzo, la
cual evalúa el funcionamiento del corazón al realizar un esfuerzo significativo.
Su médico determinará si es necesario que se someta a esta prueba. Los
individuos con artritis también pueden ejercitar limitando su
rango de movimiento. A medida que ejerciten, aumentará el rango de movimiento
libre de dolor.
Así
que todos a levantar pesas, inclusive los ancianos que se encuentran
en asilos!
Roberto
Patarca Montero, M.D., Ph.D., HCLD; es científico, médico internista
y bioanalista, catedrático de las Facultades de Medicina, Microbiología
e Inmunología de las Universidades de Miami y Harvard y director del
Laboratorio de Inmunología Clínica (Universidad de Miami); editor de
las revistas médicas y científicas "Critical Reviews in Oncogenesis"
y "Journal of Chronic Fatigue Syndrome" y escritor de varios
libros sobre el tratamiento del SIDA y del síndrome de fatiga crónica.
